Reflexiones: Mucho ruido y Pocas nueces

No sufráis, niñas, no sufráis. Que el hombre en un farsante. Un pie en la tierra, otro en el mar. Jamás será constante. ¿Por qué sufrir? Dejadles ir, y disfrutad de la vida. Vuestros suspiros convertid en cantos de alegría“.

Así comienza la adaptación de la obra de Shakespeare al cine que realizó Kenneth Branagh en 1993. Tuve la suerte de encontrarme con esta maravillosa película el otro día en la Sexta 3 (gran canal) y me robó una sonrisa.

Este principio, esta frase nos recuerda que no existe el sufrimiento del ser humano, si el ser humano no quiere sufrir. Pero sufrimos, porque somos humanos (¡qué paradoja!). Nos intenta transmitir una buena terapia en unas cuantas frases bajo la “antigua” visión de que el hombre se deja llevar más por sus instintos que por la razón y que las mujeres esperan angustiadas que esto no ocurra. Nos da a entender que la mujer será más feliz si acepta esta condición del hombre y vive su vida como objetivo primordial, no como una sombra de un ser dominante.

Hoy en día Shakespeare sería el que se reiría al ver la realidad, porque quizá haya más hombres que suspiren de los que podría soportar su mente de otra época. Pero no digo que esta frase ya no sirva como terapia actual para el género femenino. Por desgracia, conozco muchos casos dónde utilizar esta frase tendría sentido. Porque en algunas ocasiones parece que no hayamos cambiado de siglo, que la evolución no haya llegado a nuestras mentes, que haya mujeres encerradas en jaulas sin barrotes y carceleros, y que en el momento en que la mujer haga un poco de “ruido”, de las “nueces” se encargue el hombre, como una fierecilla domada que busca un respiro, quejándose del trato recibido por la hembra y aullando como un lobo exigiendo un poco más de respeto. Respeto por un respiro, un respiro que las mujeres no han tenido, un suspiro que las mujeres han aguantado dentro de sus pulmones durante siglos, sin abrir la boca, sin poder respirar.

Hagamos todos y todas examen de conciencia, porque quizá así lleguemos, no a un entendimiento, pero sí a un equilibrio. De que los “suspiros se conviertan en cantos de alegría” depende la felicidad de la persona. Vivir vuestra vida en buena compañía, y si la compañía daña vuestro corazón desterrarla sin volver la vista atrás, porque vida sólo hay una y no estamos para malgastar el tiempo que se nos da.

By Iki

Anuncios
Published in: on agosto 28, 2011 at 10:43 am  Comments (1)  

Indignado pero contento

Indignado y con la sensación de ser un primo, afirmo públicamente que cada fin de semana desde hace 10 años, me gasto entre 250 ptas y 5.50€ en ir al cine cada fin de semana y nunca me he divertido tanto como cuando vi El Golpe.

Cuando me topo con una de estas películas maravillosas, me doy cuenta de que el cine, al contrario que las especies, no evoluciona, perfecciona y mejora con los años sino que envejece, pierde la memoria y se arruga como las personas.

Una historia sencilla en conjunto pero hilvanada con una habilidad profusa y diestra. Se pasa en un suspiro y por el camino deja perplejo al espectador mostrándole que los actores de hoy en día tienen mucho que aprender sobre las maneras de estos gigantes llamados Newman y Redford.

El ambiente corrupto de las ciudades y los tinglados ilegales hacen una piña con los estafadores y burdeles de las calles de Chicago, para mostrarte la vida de aquella época con un cálido tono de humor sin impertinencias.

Una escena para recordar, seguramente todas, pero especialmente la partida de póker del tren. 9 sobre 10

By Artimello

Published in: on mayo 17, 2010 at 6:41 pm  Dejar un comentario  

Blade Runner

Si un poeta del siglo XXII dirigiera una película ambientada en su presente, sin duda saldría algo parecido a Blade Runner.

Pero hacer una película a principios de los ’80 con esa perspectiva del futuro, en lo filosófico, en lo poético, en lo humano, era prácticamente impensable, y justo eso es lo que consiguió de manera magistral el director Ridley Scott en la que ya es un clásico del cine.

Esa atmósfera asfixiante, esos tonos grises contaminados, que son iluminados por neones de prostíbulos en la corrupta ciudad. Antológicos los replicantes, personajes cibernéticos cargados de sentimientos tales que ni los propios humanos de ese futuro tan patético son capaces de sentir.

Las interpretaciones grandiosas tanto de Harrison Ford, Sean Young, Daryl Hannah y el rey de esta película e intérprete del histórico monólogo final Rutger Hauer, hacen de esta cinta la reina del género de la ciencia ficción.

Sin duda miembro del Olimpo de la ciencia-ficción junto con la imperecedera “2001 odisea en el espacio” y la más joven pero no por ello menos digna “Matrix”.

Gusta a todo el mundo, una verdadera obra maestra.

By Artimello

Published in: on mayo 11, 2010 at 10:26 am  Dejar un comentario  

Don Juan de Marco

Tras una más bien aburrida mañana de domingo, me propuse autoamenizarme la tarde buscando un pasatiempo sorprendente pero con cierta seguridad de que no fuera decepcionante, cavilando, cavilando, finalmente me cansé y aposté por una peli.

Ya que mi propósito de originalidad no llegó a buen puerto, decidí que al menos la temática de la película sería totalmente diferente a mis rutinas cinematográficas.

Ojeé mis estanterías pasando la vista  por “clásico pendientes”, allí me esperaban las: “Serpico”, “El Coloso en Llamas”, “A propósito de Smicht”, “La historia del Indomable”… Pero este domingo fue diferente, encontré una película del ’95, Don Juan de Marco, protagonizada por el amigo Depp (actualmente de lo mejor que te puedes encontrar interprentando), y para colmo su compañero de reparto era uno de los mejores actores de la historia, el Sr. Brando,-no puede ser mala-, me dije,-vamos al lío.

Dando por hecho (no sé porque), que vería una película de época basada en el romanticismo empalagante, me topé con una fresquísima cinta, donde la sonrisa es permanente y la buenas sensaciones afloran con rapidez.

Acepto que no es el Depp que hoy conocemos, también que Duneway no es la misma que en Bonnie & Clyde, pero Brando se encarga de inundar el oficio interpretativo, muy probablemente en la última buena interpretación de su carrera.

Una historia ligera, entretenida, romántica e imaginativa, sin artificios ni trucos que intenten aparentar lo que no es, Don Juan de Marco me amenizó la tarde dominical y escribió en mi mente una recomendación para todos mis amigos.

Una muy española banda sonora acompaña el metraje, aunque el tema principal interpretando por Bryan Adams y Paco de Lucia solo suena en los créditos finales, es una delicia.

Una película que se apoya en su reparto y la personalidad de sus personajes, donde sí se puede reprochar un vestuario no demasiado trabajado y una fotografía empachada de primeros planos, supongo por falta de escenarios elaborados y verosímiles.

Si hubiera pagado 6€ por verla en el cine, sus atrezos y fotografía seguramente me irritarían pero por agradarme una aburrida tarde casera de domingo se merece un 7 sobre 10.

By Artimello

Published in: on mayo 10, 2010 at 9:52 am  Comments (4)  
A %d blogueros les gusta esto: