Cuando nos volvemos niños otra vez

Hace unos dias fui al cine a ver Toy Story 3.

Recordando las dos entregas anteriores pensé que vería otra más de esas películas de niños que te hacen cierta gracia, bonitas y curiosas, pero poco más… no obstante, cuando me senté en la butaca del cine me adentré en un mundo fantástico lleno de acción, risas, emociones y amistad que me ha llevado a poner a esta película en el altar de mis más preciados recuerdos cinematográficos.

Toy Story 3, bajo mi opinión no solo supera a las dos anteriores entregas sino que las engrandece. Pone un punto final a una trilogía de las que no deben ser olvidadas. La trama esta muy bien cuidada, el guión es supremo, la estética te envuelve y te lleva a tiempos pasados en los que todo un mundo de fantasía se encerraba en una habitación, cuando nuestra mente aún era rica en originalidad y un caos inerte se convertía en la más grandiosa de las aventuras, cuando se nos pasaba la hora de comer porque estabamos “empachados” de historias, cada día diferentes.

Hacía tiempo que no me reía tanto en una sala de cine. No tienen desperdicio los momentos Ken y su sentido de la moda, Sr. Potato reconvertido, Buzz y su “reseteo”, el ganchoooooo, el mono malvado de los platillos, etc. No se si los niños de mi alredededor se reían más que yo o yo más que ellos. Y si pensaba que nada podía sorprenderme, la película culmina con momentos de tensión en los que se te hace un nudo en el estómago, momentos de tristeza en los que se te llenan los ojos de lágrimas y momentos de emoción, cariño y exaltación de la amistad que provocan un sentimiento tan puro como la niña Bonnie, a la que te dan ganas de “achuchar” y no soltar.

Quiero dar las gracias a Woody, Buzz, Sr. y Sra. Potato, Rex, Slinky, Hamm, etc., por haber hecho que me sienta “peque” otra vez y por hacerme recordar que si estamos juntos, si permanecemos al lado de la gente que nos quiere, todo irá bien.

By Iki

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Published in: on julio 30, 2010 at 1:49 pm  Comments (2)  
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